Confianza
Qué pasa con lo que dice la gente.
Las personas solo comparten con honestidad cuando conocen las reglas. Estos principios están incorporados al producto, para todos los planes y todas las organizaciones.
La IA asiste. Las personas deciden.
La IA ayuda a organizar las contribuciones en temas. No toma decisiones, no califica personas ni reemplaza el criterio del equipo que lee los resultados.
Ninguna síntesis sin cita.
Cada tema y cada conclusión enlazan a las contribuciones que los respaldan. Lo que no se puede rastrear hasta lo que dijo la gente, no se muestra.
Reglas anunciadas antes de escuchar.
Cada proceso publica cómo se usarán las contribuciones, cuánto tiempo se conservan y qué se va a devolver, antes de recibir la primera. Las reglas tienen versiones y cada contribución conserva la versión que se le anunció. Mientras un proceso está abierto, lo que promete devolver solo puede ampliarse.
Participar sin cuenta.
Las personas participan desde un código QR o un enlace sin dar su nombre. Las contribuciones no se guardan junto con direcciones IP. Contamos respuestas y navegadores distintos, nunca personas.
Los grupos chicos quedan protegidos.
Los resultados con menos respuestas que un mínimo no se muestran. Eso reduce el riesgo de identificar a alguien. Es una protección, no una garantía de anonimato, y no prometemos anonimato.
Comunidades sensibles, acceso explícito.
Comunidades como los empleados se marcan como sensibles. Leer sus textos requiere una autorización explícita, y quien la recibe declara que no supervisa directamente a quienes participan. Cada lectura queda registrada.
Solo las personas que autorices.
El acceso a las contribuciones depende de pertenecer a cada espacio de trabajo, con permisos por rol. Administrar una organización no da, por sí solo, acceso a los textos.
Proveedores de IA y dónde se procesan los datos
Antes de que cualquier texto llegue a un modelo de IA, la plataforma busca y quita datos personales de forma automática; esa detección puede fallar, por eso los aportes con datos especialmente sensibles nunca se envían. El texto lo procesa Anthropic, en Estados Unidos.
Quién es responsable
Kiterium es desarrollado por Citixen Technologies SAS. Sobre las contribuciones, tu organización decide qué escucha y para qué; Kiterium las trata por cuenta de ella, con un contrato de tratamiento de datos.
¿Preguntas sobre privacidad o seguridad? Escribinos desde el formulario de contacto.